viernes, 24 de mayo de 2013

"Viernes por la noche"

Es viernes por la noche
y mi voz te nombra.

Miro tras los cristales del tiempo,
con la esperanza de verte pasar
entre soles y mares.
No he visto tu rostro ni sentido tu luz,
no sé cómo luces ni cuál es tu estación.

Siento tus ojos sobre mí,
tan grandes y desgarradores,
no sé cómo, no los he visto;
Palpo tus manos, juego con tus dedos,
y ese perfume que florece de tu cuello
se mezcla con tu sonrisa, y me aquieta.

Los versos que pronuncian tus labios
se encienden como girasoles - cada viernes por la noche-
y los besos, nacidos de tu corazón profundo y secreto,
los trato de rescatar, incesantemente, desde reflejo del silencio.


martes, 21 de mayo de 2013

"Epílogo del Sol"

No sé.
Creo que todo es muy confuso
o quizás lo sepa demasiado bien.

El frío de los rieles y el silencio de la tarde,
han sido un calmante que más bien, inquieta.

Los detalles que se esconden
tras las posas escarchadas,
suscitan en mis ojos
el reflejo escondido de un camino aletargado.

Las tejas empapadas de sol
bajo el haz de luz que florece y atraviesa 
los nidos de las aves que emprenden su vuelo
con alas cansadas que cruzan los sueños,
hacen que aquellas hojas amarillas que
encienden hasta el alma más oscura y nublada,
puedan contemplar el oleaje del viento
que mece los álamos descubiertos por el frío del ocaso.

A lo lejos, se ve una silueta que se acerca danzando 
al pequeño riachuelo de la noche, y delicadamente,
echa a navegar una pequeña barca de papel que
lleva consigo una caja de música; suena un Caudal de Otoño.


                             Como una barca de papel, que cuando se moja, se hunde...

viernes, 17 de mayo de 2013

"Puñado de sombras"

Poco a poco voy sintiendo
cómo un viento de otra estación
se lleva la mañana;
Mañanas llenas de gorriones
que cantan los recuerdos
y los versos colmados
que  alguna vez atesoraron en sus corazones.

La lluvia los ahuyenta, mas no se asustan,
pues saben que aunque las nubes lo oculten
el sol permanece en el firmamento.
El viento, todo calma
y bien sabemos que,
 suave o impetuoso,
se sale con la suya.

No contaba con que calmaría las pasiones
y detendría los corazones de dos almas moribundas.

De pronto, no somos más que dos desconocidos
con recuerdos en común.
De pronto, no somos  sino un puñado de sombras
que el viento intenta dispersar.